dilluns, 23 de febrer de 2015

¿Cuándo fluirá el crédito? Per Eliseu Santandreu


Para que se produzca el deseado crecimiento económico, la mayoría de expertos económicos coinciden en que deben fluir los créditos bancarios a particulares y empresas, a fin de financiar el consumo y las necesidades en circulante e inversiones para las empresas.    

Sin embargo, existen una multitud de factores que, por diversas circunstancias  actúan de cortapisas para el logro de ese objetivo. Para mayor compresión se comentan algunos condicionantes, desde el punto de vista de los principales agentes implicados.

BCE (Banco Central Europeo)   Las anteriores medidas del BCE que hasta la fecha había inyectado  a los bancos para que éstos los destinaran a la concesión de créditos no consiguieron el objetivo deseado ¿Por qué? Porque los bancos prefirieron depositar el dinero recibido,  en el mismo BCE como si de ahorradores se tratara, obteniendo así una rentabilidad superior a su coste, sin asumir ningún riesgo. En otros casos esos recursos fueron destinados a la adquisición de activos con el mismo fin. Ahora, el BCE ha anunciado que a partir del próximo mes de marzo inyectará 60.000 millones de euros mensuales hasta los 1,14 billones de euros durante casi dos años al tipo de interés inédito en Europa del 0,05%. Para evitar que se repitan las malas prácticas anteriores,  esa enorme inyección de dinero se realizará mediante compras combinadas de deuda pública y privada.


Bancos Españoles.  Recientemente los bancos españoles han presentado sus cuentas anuales correspondientes al año 2014. La mayoría de ellos han logrado unos beneficios significativamente superiores a los del año anterior a pesar de la detracción del crédito a particulares y empresas, gracias a las menores provisiones, a los resultados de sus filiales en el extranjero y a las comisiones –los bancos del IBEX han ingresado en concepto de comisiones de los planes y fondos de pensiones 3.000 millones de euros, que suponen un incremento del 20% sobre el año 2013- Llama la atención que en el discurso de presentación de resultados los Presidentes de las entidades todos ellos hayan coincidido en que “habrá más crédito”. El Presidente de Caixabank ha afirmado rotundamente: “que pidan, que pidan” Sin embargo, las mismas entidades alegan que están dispuestas a dar créditos pero que el alto nivel de negativa de los mismos obedece a que los peticionarios, o son insolventes, o la información que facilitan no es satisfactoria.

PYMES y autónomos.  Aquellas PYMES que exportan buena parte de su producción ya cuentan con líneas de crédito a la exportación, desde créditos documentarios a créditos al comprador. En cambio, aquellas que no exportan se ven obligadas a recurrir a los créditos bancarios tanto para financiar las necesidades en circulante como en inversiones de infraestructura, sin los cuales les resulta imposible la subsistencia. La carencia de créditos ha sido la mayor razón de que unas 300.000 pymes hayan desaparecido asfixiadas, tanto por esa carencia como por la alta tasa de morosidad, consecuencia de la misma razón, padecida por sus deudores, lo cual ha supuesto un efecto espiral que ha resultado letal. Ante la dificultad de conseguir créditos, mucha PYMES están adoptando nuevas estrategias en materia de financiación con el fin de independizarse de los bancos. En los países latinos ha sido tradicional una absoluta dependencia de los bancos por parte de las pymes con el  consiguiente sometimiento y aceptación de las abusivas cláusulas que éstos imponen. Probablemente, cuando los bancos decidan abrir la mano a la concesión de créditos se encuentren en que la demanda no sea la esperada, lo cual explicaría una especie de venganza a los abusos de la Banca.

Emprendedores.  Otro sufrido colectivo que está de actualidad y es objeto de las promesas incumplidas de las altas instancias del Gobierno Central, Autonómicos y Locales al proclamar  que, ante la dificultad de encontrar trabajo la mejor alternativa consiste en “hacerse emprendedor”  En este país se da la calificación de emprendedor al autor de un sistema revolucionario de información o novedades emergentes apoyadas en la tecnología que, en realidad son las denominadas start-up, que alguien que, con cuatro chavos de la familia o con la indemnización por despido y la capitalización del subsidio de desempleo “pone un bar” en la misma calle donde éstos ya abundan, con la altísima probabilidad de fracaso en poco tiempo. Lo que subyace de ese deseo de las Administraciones  es que la gente que no encuentra trabajo se dé de alta de autónomos y, por consiguiente, baja de las listas del desempleo para apuntarse ellas el tanto de creación de empleo y sustituyan posibles subvenciones por aportaciones al sistema. Un aspecto que se silencia y no se le da solución es el que la mayor parte de fracasos de los emprendedores proviene de carecer de un capital inicial para hacer frente a los costes de apertura. Impuestos,  gastos de asesores y notario,  papeleo  y la cobertura de las primeras semanas o meses hasta que el negocio empiece a funcionar razonablemente. Desgraciadamente, las tan cacareadas fuentes de financiación para este fin como Capital Riesgo, Business Ángels y alguna subvención siempre muy limitada y difícilmente alcanzable, magnificadas exageradamente y puestas de modelo de financiación idóneo para este colectivo no han dado el resultado deseado ya que a esas instituciones no les interesa invertir en nuevos proyectos, salvo en los casos citados de las start-up que presenten posibilidades reales de crecimiento a fin de recuperar su inversión más el beneficio perseguido, gracias a una gestión en ocasiones muy agresiva, en el menor tiempo posible.

Particulares.  Los particulares y las familias son otro colectivo muy afectado por la restricción del crédito, lo cual provoca el consiguiente frenazo del consumo. Ante esa pertinaz situación, las familias y particulares han optado por no endeudarse más.  Prueba de ello es que durante el año 2014 la deuda de las familias residentes en España  con las entidades financieras se redujo un  4,7% pasando a 745.793 millones de euros el nivel más bajo desde el 2006, antes de la caída de Lehman Broters. Este aspecto que, en principio parece positivo, pone de manifiesto el interés de estos colectivos en reducir su endeudamiento ante el futuro incierto del actual entorno socio-político-económico. 

En resumen, el objetivo de los bancos es conseguir el mayor beneficio y ROE posibles, al margen del destino y utilidad de los créditos que concedan, por lo cual orientan su negocio hacía segmentos poco arriesgados y rentables.  Los departamentos de riesgo de las entidades financieras seguirán con su tradicional y férrea política de conceder créditos exclusivamente a la vinculación de avales o garantías, al margen de la viabilidad y utilidad de cada proyecto. Por esa razón, aunque existe un amplio consenso de las entidades financieras en que este año 2015, será el de la “estabilización de créditos” no es más que un eufemismo para alargar en el tiempo  las decisiones que serían de desear.