dilluns, 24 de setembre de 2012

Otra confusión. Per Eliseu Santandreu.


Todo tenedor de un bono de la Generalitat de Catalunya, al igual que cualquier otra modalidad de bono tiene la posibilidad de recuperar su dinero antes del vencimiento, vendiendo el título en el mercado secundario de deuda fija, donde se negocian los bonos aún no vencidos. 

Para que el vendedor tenga éxito en su pretensión, es preciso coincidir con un inversor dispuesto a pagar por el mismo bono el nominal más una plusvalía o, como mínimo por el nominal

Sin embargo, actualmente, el mercado secundario de renta fija está ofertando la adquisición de deuda muy por debajo del valor nominal, con el consiguiente perjuicio para el vendedor.
Muchos poseedores de bonos “patrióticos” se están quedando atrapados ante la dificultad de venderlos por la escasez de ofertas de compra.

Las transacciones se cierran incluso con pérdidas del 15%. Los bonos emitidos por la Generalitat de Catalunya emitidos en abril de 2011 a un vencimiento de dos años se han cambiado en el mercado secundario de deuda a un precio del 87,1%, es decir, el vendedor de asumir, una pérdida del 13% y una rentabilidad para el adquiriente del 15,5% -por el efecto descuento-  En el caso de los bonos valencianos emitidos en diciembre de 2011 con vencimiento a un año, el rendimiento para los compradores llegó recientemente a un cambio del 24,59%.


Dado el comportamiento actual por la que atraviesan los mercados por un lado y, por otro, porque muchos titulares de bonos se ven obligados a vender ante necesidades perentorias o, por que no tuvieron en cuenta al suscribir los títulos la posibilidad de tener que deshacerse de ellos antes del vencimiento, supone una oportunidad de oro para los especuladores que siempre están al acecho cuando se trata de conseguir plusvalías.

No es de extrañar que ante esas circunstancias, muchos inversores que se encuentran en esa situación se sientan estafados, ya que cuando compró el bono “nadie le informó” sobre esa posibilidad, En el mejor de los casos, ante la pregunta de poder vender el título antes del vencimiento la respuesta que obtuvo fue: “Sin problema” ahora piensan que les ha ocurrido lo mismo que a los poseedores de las célebres preferentes.

Mientras los mercados sigan como en la actualidad, la única forma de conseguir la rentabilidad que se ofertó en la emisión, es esperar al vencimiento.